
Un gol de Nacho Plaza y una parada de Juan Bar en los últimos segundos deja en tablas un partido con mayúsculas ante el subcampeón de Liga
Puntazo que sabe a gloria al Caserío ante un Logroño que demostraba en el Quijote Arena por qué es el vigente subcampeón de la Liga Asobal. El equipo riojano fue más regular y dominó el marcador durante muchos minutos, pero los de Ciudad Real no tiraron la toalla y, apoyados en una gran defensa y en las paradas de Juan Bar, lograban llegar con vida a un eléctrico final que se pudo decantar de cualquier lado.
Los de Santi Urdiales tuvieron balón para adelantarse en el último minuto, pero su ataque acababa en falta, lo que daba la opción a los visitantes de ponerse por delante a 16 segundos con un tanto de Galán. Tras el tiempo muerto, una buena acción de los locales llevaba el balón a Plaza, que no perdonaba para hacer el 29-29, un marcador que hacía definitivo Juan Bar con una buena parada a lanzamiento postrero de Preciado. Un final espectacular, digno del mejor balonmano, y que celebraron a lo grande los más de 4.300 aficionados que no faltaron a su cita en el coliseo manchego.
Empate final justo, en un pulso de poder a poder y en un partido con aroma a viejos tiempos, con mucha defensa, un marcador por debajo de la treintena y un final emocionante. Pudieron ganar los dos, y quizás por ello lo más salomónico fuera ese 29-29 final que mantiene al BM Caserío invicto en su templo, pese a haber recibido ya las visitas de los dos mejores ‘terrenales’ de la pasada temporada.

Mal comienzo y reacción
No habían pasado cinco minutos de partido cuando Santi Urdiales tuvo que posar la cartulina verde sobre la mesa de cronometradores. La noche empezaba complicada, con muchos problemas en ataque, lanzamientos incómodos, pérdidas de balón y un 0-4 de parcial para los riojanos. Hasta el sexto minuto Maqueda, con un potente zurdazo, no estrenaba el casillero amarillo. Y eso que Juan Bar se mostraba muy seguro entre los tres palos.

Mejoró el Caserío, que poco a poco fue engrasando sus mecanismos ofensivos, apoyado en el acierto de hombres como Albizu, Sergio López y un efectivo Cadarso, especialmente motivado ante el que fue su equipo de siempre. Con un parcial de 7-3 para los locales, el marcador del Quijote Arena se igualaba en el ecuador de la primera parte, y no tardaban los manchegos en tomar la delantera (9-8, minuto 21) con una rápida contra de Sergio López.
Pero enfrente estaba un señor equipo. Xoan Ledo brillaba también en el arco visitante y los de Miguel Ángel Velasco lograban con asiduidad lo que al Caserío le negaban: el juego con el pivote. Martínez Lobato y Aitor García eran toda una pesadilla para el 6-0 ciudadrealeño, que además era sorprendido en la recta final del primer acto por los cañonazos del joven navarro Unai Galán.
La gran reacción de los amarillos era ensuciada por un final de primera parte irregular, con varios jugadores locales escasos de aportación, y donde Logroño volvía a demostrar su superioridad, para endosar un parcial de 2-6 y marcharse a los vestuarios con un buen botín de tres tantos (11-14).

Arranque similar de la segunda parte
La segunda mitad empezó con el mismo guion que la primera, con un Caserío que, pese a mantener su nivel defensivo, sufría en ataque y era golpeado por el rápido ‘contragol’ de los logroñeses. La solución arriba empezó a ser encontrar, por fin, a Nacho Plaza en los seis metros, donde el pivote ciudadrealeño firmaba su mejor partido en lo que va de temporada.
En el ecuador de este segundo acto las fuerzas se equilibraban totalmente con un gol de Cadarso (21-21), y de ahí hasta el final Caserío y Logroño firmaban un apasionante intercambio de golpes que no dejaba a ninguno sobre la lona. Con el apoyo del ‘Quijote’, los de Urdiales se asomaban a la victoria (27-26), pero una exclusión de Baldursson le penalizaba. Tras el empate rival, la acción se repetía en el área riojana, con una exclusión de Popovic y penalti anotado por Cadarso para hacer el 28-27 (minuto 57). Álvaro Martínez no perdonaba en la siguiente acción para empatar y, en el que debía haber sido el último ataque del partido, Javi Domingo era castigado con una rigurosa falta en ataque.
En ese momento, la victoria se le escapaba de las manos al Caserío, pero el empate todavía era posible, pese a que Unai Galán hacía el 28-29 a 15 segundos del final. El tiempo muerto de Santi Urdiales dibujaba una acción en la pizarra que sus jugadores trasladaban a la perfección a la pista para que Nacho Plaza firmara el empate definitivo, rubricado por la última parada de Juan Bar. Empate que sabía a pura victoria.
La próxima cita del BM Caserío llegará el martes 10 de noviembre con su visita al inexpugnable Palau Blaugrana de Barcelona. Eso será otra historia.

FICHA TÉCNICA:
BM CASERÍO CIUDAD REAL. Juan Bar (12 paradas), Jorge Maqueda (4), Nacho Plaza (4), Javi Domingo (3), Sergi Mach (3), Sergio López (2), David Cadarso (8, 4 p.) y Juan Gull -equipo inicial; Santi Giovagnola (ps), Oggi Baldursson, Adi Omeragic, Juan Lumbreras, Alonso Moreno (1), Pedro Sosa, Aitro Albizu (2) y Hugo Poladura (2).
LOGROÑO LA RIOJA. Xoan Ledo (11 paradas), Gustavo Oliveira (2), Orio Zarzuela (2), Tamoki Ishida (1), Aitor García (5), Miguel Martínez (3) e Ivan Popovic -equipo inicial-; Marcos Cancio (ps), Pancho Lombardi (1), Álvaro Preciado (1), Nicolo D’Antino (1), Álvaro Martínez (9, 5 p.), Tincho Jung (1), Samuel Saiz y Unai Galán (3).
ÁRBITROS. García del Salto y Ruiz Vergara. Excluyeron a Alonso Moreno (2), Albizu, Balsursson; Popovic (3, roja en el 57′) y Aitor García.
PARCIALES. 0-4, 4-6, 7-8, 8-8, 10-10, 11-14 (descanso); 14-16, 18-20, 20-21, 23-24, 26-26 y 29-29.
INCIDENCIAS. Jornada octava de la Liga Asobal. Pabellón Quijote Arena con unos 4.300 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Urda, con un lazo negro sobre la pista y otro en un bandera gigante que colgaba del techo del pabellón.
Fuente: La tribuna de Ciudad Real: https://www.latribunadeciudadreal.es/noticia/z2c8ca622-e518-4854-a8d44509ae97d029/202610/puntazo-para-el-caserio
Fotos: Rueda Villaverde
