
Después de una década dirigiendo al primer equipo del BM Caserío, Santiago Urdiales afronta ahora el exigente reto de dirigirlo en la máxima categoría del balonmano español, toda una responsabilidad y también un orgullo profesional para él
Como jugador alcanzó la élite en clubes como Teka Cantabria, Ademar León y el BM Ciudad Real (2001-2004), y como entrenador ha trabajado duro hasta lograrlo. Después de diez años en el banquillo del BMCaserío, Santiago Urdiales (Santander, 1980) se estrenará como técnico en la Liga Asobal. Humilde y siempre prudente en lo deportivo, a veces en exceso, también intentará disfrutar de la experiencia, aunque su celo profesional amenaza con no permitírselo y darle más quebraderos de cabeza que alegrías y satisfacciones.
¿Hay ganas de empezar o estrenarse ante Bidasoa da un poco de vértigo?
Hay muchas ganas. Siempre deseas que se acabe la pretemporada, sobre todo los jugadores, por el esfuerzo físico. Para los entrenadores es un poco diferente porque faltan muchas cosas por trabajar y muchas cosas por hacer. Pero la ilusión de debutar en Asobal está ahí. Va a ser un momento histórico para nosotros como club, y va a ser un momento histórico también para la ciudad. Pensar que un nuevo club de la capital pueda jugar en Asobal te da muchas ganas de saltar a la pista, de vivir ese momento, por supuesto centrándonos en el partido, que al final es lo que más importancia tiene. Vamos a intentar hacer un buen partido allí.
¿Será también un momento especial para usted como entrenador?
Yo estoy muy ilusionado y con ganas de disfrutar. Hace tres años estábamos en Lalín jugando una fase de ascenso a Plata y perdiendo el primer partido, y ahora vamos a jugar el partido de regreso a Asobal. Para mí esto es una gran responsabilidad, y puede que me dé hasta un poco de miedo pensarlo. A lo mejor me pongo un poco nervioso antes de que empiece.«Va a ser un momento histórico para el club y la ciudad» – Foto: Rueda Villaverde
¿Qué se puede esperar de este Caserío en Artaleku?
Yo lo que espero es tratar de ser competitivos. Sabemos que Bidasoa se acaba de clasificar para la fase de grupos de la EHFEuropean League, que seguramente no es una pista ideal para un recién ascendido, pero yo creo que tenemos que ir convencidos de que podemos puntuar. Si no vamos con esa cabeza, si no vamos con ese pensamiento, pues seguramente suframos, así que intentaremos ser como hemos sido los últimos años, un equipo duro, aguerrido, que no se rinde en ningún momento. Y en la parte táctica habrá que hacer prácticamente todo bien si queremos tener alguna opción.
¿Cómo llega el equipo a este primer partido?
Creo que tenemos muy buena base, que hemos hecho un buen grupo de trabajo, que hemos hecho las cosas bien, aunque estamos lejos de lo que queremos ser, sobre todo en defensa. Pero nosotros vamos a intentar ganar este partido, aunque sea un reto gigantesco.
¿Qué destaca del Bidasoa?
Está donde está, jugando en Europa, porque lo hace bien todo. Tiene una plantilla muy amplia, con dos grandes jugadores por puesto, como pueden ser los hermanos Salinas, que tienen una enorme calidad, o el central Gorka Nieto o Leo Maciel en portería. Nos tocará estar bien en todas las líneas, defender bien, correr y que nuestro ataque sea de 9,9.
¿Cómo puede afectar al equipo en Irún que los dos siguientes compromisos sean en casa y ante rivales, en teoría, directos?
Tanto el partido contra Cuenca como el partido contra Puente Genil tendrán mucha importancia, pero no hemos gastado un minuto de nuestro tiempo en pensar en ellos. Lo que hemos hecho durante la pretemporada es intentar planificar todo para construir el equipo, que son muchos jugadores nuevos, y muchos importantes que se han marchado, con cambio de capitanes, muchas formas de funcionar nuevas… No hemos tenido mucho tiempo en pensar eso. Lo que hemos hecho es pensar ciegamente en el partido de Irún, a ver cómo podemos hacer para intentar competir. En una liga de 30 jornadas nunca se sabe, así que vamos a ir despacito, como hemos hecho hasta ahora, y cuando lleguen esos partidos pues iremos como hemos ido siempre, a muerte.
Tras analizar todas las plantillas, ¿cree que Caserío tiene posibilidades de mantener la categoría?
Hay un punto de felicidad por haber podido confeccionar un equipo que yo creo que puede competir, pero creo que va a haber mucha igualdad. Nuestro sueño es que podamos estar en esa pelea por la salvación, que es nuestro objetivo real. Al final nos falta experiencia y nos falta tiempo, pero es verdad que tenemos un buen equipo, yo creo que sí. Pero, insisto, lo que tenemos que pensar es en el día a día, en intentar ser competitivos, porque eso te va a hacer que puedas puntuar en muchos partidos. Ojalá nos agarremos ahí y podamos pelear siempre durante toda la temporada por salvarnos.
¿Qué supone para el equipo saber que se han superado los 2.200 abonados?
Es saber que vamos a tener mucha gente en nuestra casa apoyándonos, y yo creo que seguramente una parte importante de la salvación va a pasar por los partidos del Quijote Arena, por sumar muchos puntos en casa. Ese público nos va a ayudar. Dentro de esas 2.200 personas hay mucha gente fiel que ha estado con nosotros desde Primera, en Plata, en los años difíciles, y si no salen bien las cosas, que puede ser, porque al final para nosotros va a ser una temporada dura, sabemos que estarán para apoyarnos.Tener tantos abonados es una responsabilidad, pero sobre todo es saber que vamos a tener un aliento increíble en casa, que el Quijote Arena va a volver a ser el Quijote Arena de hace muchos años, que la ciudad merecía recuperar el balomano de Asobal. Se ha visto en la respuesta de las instituciones, en la de los aficionados y en la de los patrocinadores, así que habrá una parte de sufrimiento, una parte de disfrute, una parte de responsabilidad y otra de apoyo. Nos adaptaremos a todo.
