
El técnico del Caserío resalta la importancia del triunfo con el Granollers, pero recuerda que en la segunda vuelta aún es más difícil ganar en la Liga Asobal, por lo que pide seguir mejorando
Santi Urdiales, entrenador del Caserío, aseguró estar muy orgulloso de su equipo tras la victoria lograda ante el Granollers (26-24) y que le permite cerrar la primera vuelta con 13 puntos, 5 por encima de las posiciones de descenso y a 4 de la promoción por la permanencia.
«No se podía poner un broche mejor al año. 2025 ha sido inolvidable, con momentos increíbles, con una gran unión con la ciudad y la afición. Acabar ganando a un gran equipo como el Granollers haciendo un buen partido e irnos al parón con 13 puntos es algo increíble. Pensar esto en enero era increíble, pero esto ahora es una realidad», ha analizado.
El técnico santanderino, en cualquier caso, recuerda que «aún estamos en la mitad del camino. Vamos a tener que mejorar muchos aspectos en la segunda vuelta. Ahora toca descansar para que 2026 sea un año también muy bueno».
Para Urdiales, una de las claves estuvo en el trabajo defensivo, dejando solamente en 24 goles al Granollers, gracias a un trabajo «de desgaste ante un equipo de mucho talento y que anota facilísimo. Una vez que estás defendiendo bien, atacas más tranquilo y con el marcador a favor siempre juegas con más calma».
Además, consideró crucial también cómo reaccionó su equipo tras perder su renta, cuando un tanto de Marcos Fis puso el 20-20. «El equipo hizo algo increíble en ese momento, estuvo tranquilo y se repuso, cuando todo pintaba muy feo», añadió.
«El equipo tiene que seguir mejorando, sin olvidar que casi toda la plantilla tenemos muy poca experiencia en Asobal y que nos espera una segunda vuelta muy complicada. Con lo que hemos hecho hasta ahora no nos va a dar, hay que dar un plus y ahora tenemos el mes de enero para trabajar y preparar esa segunda vuelta».
En cuanto al ambiente, con más de 4.500 espectadores en la grada, se mostró encantado: «Todo el pabellón estuvo apretando y esa es la mayor responsabilidad que tenemos, que la gente se reenganche a la pasión del balonmano y que cada partido sea una fiesta».
El equipo disfrutará ahora de vacaciones hasta el día 8 de enero. Un mes más tarde el equipo ciudadrealeño recibirá al Bidasoa y entre medias disputará tres amistosos.
ANTONIO RAMA. Por su parte, Antonio Rama, entrenador del Granollers, aseguró que su equipo «no estuvo a la altura de lo que requería el partido. Ellos estuvieron por encima y felicito al Caserío porque hizo un partidazo». El técnico del conjunto catalán dio todo el mérito al Caserío y aseguró que jugar en el Quijote Arena «es una gozada. Me hubiese gustado acabar con victoria, pero espero volver y ganar aquí algún día». En cuanto al ciudadrealeño Marcos Fis, aseguró que «le vino grande jugar en casa, sentirse al lado contrario. Lleva unos meses espectaculares. Todos los que le hemos entrenado sabemos que es un jugador excepcional, pero lo bueno es que todavía tiene mucho que aprender».
