
El portero argentino del Caserío advierte de la dificultad de puntuar en Valladolid y considera clave continuar creciendo como equipo
El Balonmano Caserío comienza diciembre visitando este domingo (12.30 horas) al Atlético Valladolid, sexto clasificado. «Un rival muy duro», avisa Santi Giovagnola, portero del Caserío, y uno de los grandes protagonistas del triunfo del conjunto amarillo la pasada jornada frente al Eón Alicante.
Para el internacional albiceleste, si el Caserío quiere tener opciones de puntuar en Huerta del Rey será clave «ser regulares los 60 minutos. El equipo continúa creciendo y tenemos ganas de demostrarlo en la pista de un gran conjunto como el Valladolid».
La lesión del griego Kostas Kotanidis, que en principio tampoco reaparecerá en Valladolid, ha dejado a Santi Giovagnola como el gran referente en la portería ciudadrealeña, junto a los jóvenes Álvaro Morales y Fernando Romero. Una situación que él asume con naturalidad «y mucha responsabilidad. Esto al final es un trabajo en equipo y yo atajo si la defensa me ayuda». En su primera campaña en Liga Asobal asegura que hay muchas diferencias con Plata, pero que se está sintiendo bien. Con 9 puntos en once jornadas, piensa que el camino que llevan hacia el gran objetivo, la permanencia, es el correcto, pero no quiere echar cuentas. «En el equipo no hablamos de cuántos puntos queremos sumar hasta el parón, sino que solamente estamos centrados en el partido con el Valladolid, ante el que tendremos que hacer muchas cosas bien para puntuar».
ROMANILLOS, DUDA. Para este partido, es duda Jorge Romanillos. El pivote alcarreño sufrió una lesión en el dedo anular de su mano derecha en el encuentro con el Torrelavega y desde entonces ha estado haciendo un esfuerzo para jugar, pues Omar Sherif era baja por un problema muscular. Recuperado ya el egipcio, el cuerpo técnico podría dar descanso ahora a Romanillos. Los que serán baja una semana más son Carlos Ocaña y el portero griego Kostas Kotanidis.
