
El Caserío recibe este domingo (12.30 horas) al Nava, con el que se encuentra empatado a dos puntos
El Caserío estrena este domingo horario matinal en el Quijote Arena (12.30 horas. Arbitraje de Bustamante López y Álvarez Mata) para recibir al Nava en la quinta jornada de la Liga Asobal. Un encuentro que los amarillos deben sacar adelante para no verse ya en la zona baja de la tabla y ante un rival directo, a priori, por la permanencia, y que también suma dos puntos.
El visitante del Quijote Arena representa a la localidad más pequeña con equipo en Asobal, Nava de la Asunción, que según el Instituto Nacional de Estadística (INE) cuenta con 2.787 habitantes. Eso no ha sido obstáculo para que sea un conjunto consolidado en la máxima categoría, pues ésta es su sexta temporada en la Liga, tercera en su segunda etapa.
Para este choque, volverán a ser baja Carlos Ocaña y Kostas Kotanidis, mientras que Sergi Mach, en la última fase de recuperación de una lesión muscular en el aductor derecho, será duda hasta última hora.
Tras las derrotas consecutivas ante Puente Genil y Ademar León, en las que los de Santi Urdiales se vieron castigados por desconexiones puntuales, el objetivo es encontrar una línea de regularidad durante los 60 minutos que le permita batir a un rival que ha perdido con Villa de Aranda (29-25), Granollers (37-33) y Bidasoa (30-35) y venció al Cangas (34-33). Por lo tanto, una trayectoria similar al Caserío y que llegará al Quijote Arena dispuesto a llevarse los dos puntos.
«El equipo está con ganas. Sabemos que es muy importante conseguir los puntos en casa, pero a la vez somos conscientes de la dificultad y de que venimos de dos derrotas seguidas, aunque es cierto que ante el Puente Genil tuvimos nuestras opciones. Luego tocó viajar a León, donde había que jugar perfecto y no lo hicimos», analizó Santi Urdiales técnico del equipo, que califica el partido ante el Nava como «una nueva final. En casa toca hacerse fuerte, pero Nava es un conjunto muy serio y potente, y que viene haciendo las cosas muy bien». Entre los aspectos que deben mejorar, subraya el sistema defensivo y evitar las desconexiones. «Hacemos 40 o 50 minutos buenos, pero luego llegan minutos malos, y lo que hay que hacer es encontrar la regularidad porque en esta categoría nadie te perdona».
Del Nava destacó la aportación de los porteros, la solidez defensiva, calidad y experiencia. «Nos va a tocar hacer las cosas muy bien para tener posibilidades. Hay que hacer 60 minutos muy buenos», advirtió. Sobre el apoyo de la afición, no duda que van a tener ese empuje, por lo que el equipo siente esa responsabilidad. «Nos apoyaremos en ellos en los momentos difíciles y lo que hay que hacer es disfrutar. Es una temporada para que la gente del balonmano disfrute y ojalá nosotros podamos hacer un partidazo y sacar los dos puntos».
EL RIVAL. El técnico del conjunto segoviano, Álvaro Senovilla, señaló en la previa del encuentro que el equipo debe mostrarse «más serio, más asentado y más sólido dentro de la competición», después de un primer mes de liga en el que los jugadores recién incorporados han tenido que adaptarse al ritmo y a las exigencias de la categoría. Senovilla destacó que el plantel ha reducido mucho el número de pérdidas y ha mejorado en la eficacia del contraataque, lo que considera «la base» para seguir creciendo.
Con esa progresión, los naveros afrontan el desplazamiento a Ciudad Real con la intención de volver a encontrarse con el triunfo en la liga, en un ambiente que el entrenador considera «difícil pero propicio para reforzar la confianza y el trabajo». El entrenador del BM Nava elogió al rival calificándolo como «un equipo muy bien formado, con una defensa sólida y una dirección de juego solvente», destacando la labor de Mach y Pérez de Inestrosa, a los que definió como «dos jugadores capaces de mover muy bien al equipo y que tienen estilos complementarios».
Senovilla espera un partido «con mucha presión por parte del público» y subrayó la importancia de «controlar las emociones» para mantener el plan de juego. «La experiencia de Aranda nos puede valer para saber que haciendo las cosas bien y como las venimos trabajando, somos capaces de sobreponernos y competir», afirmó.
