La infanta Cristina viaja a Ciudad Real para disfrutar del Caserío-Granollers

Pablo ya jugó en el Quijote Arena como jugador del Barça

El partido de este domingo entre el BM Caserío y el Granollers que dará comienzo a las 12.30 horas será especial por muchas razones. La primera y más importante, es por lo deportivo; volver a ver el Quijote Arena a rebosar para disfrutar de uno de los partidazos que ofrece la máxima categoría del balonmano nacional. La segunda, y más allá de la trascendencia del propio deporte, será por la presencia de la infanta Cristina en el palco de autoridades.

La infanta regresa a un pabellón que no le es ajeno pero que queda en la memoria demasiado tiempo atrás, cuando el BM Ciudad Real era el equipo europeo más relevante y el Barcelona, donde jugaba Iñaki, su gran rival en España.

Esta vez, Cristina de Borbón vendrá a la capital provincial para ver jugar a su hijo Pablo Urdangarín, jugador del Granollers, donde es compañero de una de las grandes realidades del balonmano nacional como es Marcos Fis que será otro de los grandes alicientes para acudir al templo quijotesco.

En las últimas campañas, la hija del Rey Emérito se ha convertido en una fiel seguidora del equipo, siguiendo de cerca los pasos de su hijo, que ya jugó frente al BM Caserío defendiendo los colores del Barcelona. Discreta, en un segundo plano, como una más en una grada que estará poblada de amarillo.

Según han confirmado a este medios fuentes del club ciudadrealeño no se espera un dispositivo diferente al que ha habido el resto del año. Se espera total normalidad, sin que el balonmano deje de ser el protagonista de un domingo histórico para el Caserío -otro más-.