
El Caserío cuenta en este curso con 370 alumnos y 17 equipos desde prebenjamines hasta cadetes. El objetivo a largo plazo es que alguno de ellos llegue al primer equipo
El éxito deportivo del Balonmano Caserío hasta alcanzar la Liga Asobal ha venido acompañado también de un crecimiento en su estructura, hasta el punto de que su escuela se ha convertido en una de las piedras angulares del proyecto.
Así, en este curso que acaba de comenzar el club amarillo cuenta con 370 alumnos y 17 equipos desde prebenjamines hasta cadetes. El crecimiento de la base del Caserío ha sido espectacular y es que, tal y como recuerda Mariano Martín Muñoz, director deportivo del club, hace solamente dos años eran 113 los niños que integraban los equipos de base.
Coincidiendo con el inicio de octubre han comenzado ya los entrenamientos, de tal forma que por las instalaciones deportivas y los colegios se pueden ver ya un sinfín de camisetas amarillas. La Tribuna, en el marco de su 35 aniversario, es uno de los patrocinadores de esta cantera amarilla.
La cantera amarilla ya está en marcha – Foto: BM CaseríoEl Caserío cuenta con un equipo prebenjamín, benjamín, infantil femenino y cadete femenino. Hay dos conjuntos alevines femeninos, tres infantiles y cadetes masculinos y cinco alevines masculinos. Además, tienen acuerdos con colegios, como el José María de la Fuente, Carlos Vázquez, Santo Tomás y Dulcinea y también se encargan de la gestión de las escuelas de balonmano de Poblete. A todo ello hay que sumar también la Liga Intercolegios, que se celebra en los recreos de los centros escolares y que al final de cada trimestre celebra una concentración.
Quince entrenadores, entre ellos jugadores de las primeras plantillas masculina y femenina, junto a otros técnicos con una gran formación se encargan de la preparación de estos conjuntos. Pablo Gallego es el coordinador de estas categorías inferiores y Mariano Martín Muñoz es el responsable de las áreas deportiva y metodológica.
Y es que la filosofía del Caserío es que todos los equipos trabajen bajo una misma identidad, «el gen Caserío», resume Mariano Martín Muñoz, que además forma parte del cuerpo técnico de la primera plantilla del Caserío y es el seleccionador argentino femenino absoluto. «El club tiene tres secciones: el equipo profesional de Asobal, la sección amateur, que incluiría el Plata Femenino, el Territorial masculino y los juveniles masculinos y femeninos; más la escuela», detalla Muñoz, que apuesta por una formación integral de los jugadores y por un modelo que identifique a todos los miembros de la entidad.
La cantera amarilla ya está en marcha – Foto: BM CaseríoComo todo trabajo con la base, se requiere paciencia y a largo plazo el objetivo es que algunos de estos canteranos lleguen a formar parte de la primera plantilla.
UN FILIAL EN PRIMERA. Para lograrlo, será muy importante contar con un filial en Primera Nacional, de tal forma que el salto entre juveniles o el territorial con el equipo profesional no sea tan grande. Este conjunto estaría integrado en su mayoría por jugadores formados en la cantera. «En un futuro sí se piensa en tener un equipo en Primera Nacional, pero hay que ir poco a poco», puntualiza el director deportivo.
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Asimismo, a lo largo de la temporada el club quiere desarrollar una labor de tecnificación más específica desde alevines de segundo año hasta cadetes. Esta idea se está desarrollando y de ella se encargaría el propio entrenador de la primera plantilla, Santi Urdiales.
