
El equipo amarillo resiste hasta el descanso frente a un Barça imparable en ataque en un Quijote Arena con 5.567 espectadores

El Caserío cumplió con el objetivo de disfrutar del histórico encuentro ante el Barça (27-37) en un partido que cumplió el guion previsto. Dada la diferencia de potencial entre ambos conjuntos, lo importante era disfrutar y tanto el equipo local como la afición captaron muy bien ese mensaje, despidiendo a los suyos en pie y con una atronadora ovación en los últimos segundos. Con el paso de los minutos terminó imponiéndose el poderío y calidad de los azulgrana, que tras llegar 13-17 al descanso sentenciaron el duelo en el segundo periodo hasta ese 27-37 final. El Barça estaba advertido de lo que le esperaba en el Quijote Arena y se tomó con el máximo respeto este choque. Es tal la profundidad de su plantilla que no llegaron a jugar ni N’Guessan ni Aleix Gómez, mientras que Dika Mem lo hizo a partir del minuto 20. No llegaron a desplazarse a Ciudad Real a Emil Nielsen, Luis Frade, Blaz Janc y Ian Barrufet.
Si el objetivo era mantenerse en el partido el máximo tiempo posible, el equipo amarillo lo logró en el primer tiempo. Algo que tiene mucho mérito teniendo en cuenta que el Barça no falló su primer ataque hasta el minuto 7.
Pero el Caserío se había aferrado a un choque donde los porteros no conseguían tener protagonismo. Giovagnola, de hecho, no hizo su primera parada hasta el minuto 9, pero aun así poco después Javi Domingo marcaba el 6-7. Incluso tuvo bola el equipo manchego para empatar casi llegado el ecuador del primer periodo, pero Omar Sherif no pudo culminar una contra en la que se vio obstaculizado por un defensa azulgrana.
– Foto: Tomás Fernández de Moya
El Barça apostó por un relevo en la portería, dando entrada a Saric, que paró bastante más que Hallgrimsson, lo que unido al acierto de Dani Fernández,y a dos errores en 7 metros de los locales permitió a los azulgrana irse al descanso con un 13-17.
Tras la reanudación, ya fue imposible seguir el ritmo de los culés, más intensos atrás. El ataque azulgrana martilleaba una y otra vez la defensa amarilla, lo que unido a varios errores en lanzamientos claros, provocó que Santi Urdiales parase el partido (18-25, m. 43). Nueve minutos más tarde la diferencia ya era de nueve tantos (22-31, m. 52) y hubo oportunidad entonces para el joven portero ciudadrealeño Álvaro Morales. Con el choque decidido, la grada fue una fiesta para despedir a los dos equipos.
En la próxima jornada, ya el domingo 9 de noviembre, el Caserío visitará al Guadalajara en un partido que se presume clave para la permanencia. Antes disputará el partido de Copa del Rey frente al Puerto Sagunto.
– Foto: Tomás Fernández de Moya
FICHA TÉCNICA.
CASERÍO CIUDAD REAL. Santi Giovagnola (9 paradas), Juan Lumbreras (1), Alonso Moreno (3, 1 p.), Javier Domingo (4), Sergio López (3), Omar Sherif (1) y Sergio Casares -siete inicial- Álvaro Morales (0 paradas), Franco Mendive, David Fernández (3), Jorge Romanillos, Víctor Morales (1), Daniel Palomeque (1), Ángel Pérez de Inestrosa (4, 1p.), José Andrés Torres (4, 3p.) y Juan Federico Gull (2).
– Foto: Tomás Fernández de Moya
BARÇA. Viktor Gisli Hallgrimsson (1 parada), Dani Fernández (7, 4p.), Djordje Cikusa, Adrián Sola (3), Domen Makuc (8), Ludovic Fábregas (3), Serif Elderaa (1) -siete inicial- Saric (9 paradas), Antonio Bazán (1), Jonathan Carlsbogard (5), Dika Mem (3), Manuel Ortega (3), Petar Cikusa (3), Óscar Grau.
ÁRBITROS. García del Salto y Huertas Herrador. Excluyeron dos minutos a Ángel Pérez; Dika Mem, Fábregas.
PARCIALES. 2-5, 5-7, 9-10, 10-13, 12-14, 13-17 (descanso); 15-19, 16-22, 19-26, 21-29, 23-33, 27-37 (final)
INCIDENCIAS. Encuentro correspondiente a la séptima jornada de la Liga Asobal disputado en el pabellón Quijote Arena ante 5.567 espectadores. Numerosas autoridades en el palco y presencia de exjugadores del Caserío y Ciudad Real.
