
El club participa en la actividad impulsada por Asobal y la Asociación Española contra el Cáncer con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, poniendo en valor una atención más humana y cercana
El Balonmano Caserío se ha sumado a la iniciativa Brazaletes de la Esperanza, impulsada por Asobal y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, que se celebra cada 4 de febrero. A través de esta acción, el club quiere dar visibilidad a las personas con cáncer, a sus familias y a la necesidad de una atención oncológica más humana, cercana e integral.
La iniciativa, bajo el lema «El símbolo que nos une», se desarrollará durante la jornada 16 de competición, los días 7, 8, 10 y 11 de febrero. Durante los partidos, jugadores y cuerpo técnico del Balonmano Caserío lucirán un brazalete verde —color representativo de la AECC y símbolo de esperanza— como gesto de apoyo y compromiso, con el objetivo de consolidarlo como un símbolo universal en la lucha contra el cáncer.
El presidente del Balonmano Caserío, Julián Amores, ha destacado la importancia de que el deporte profesional asuma un papel activo en causas sociales: «La misión del Balonmano Caserío va mucho más allá de competir. Queremos ser un club útil para la sociedad, cercano a las personas y a sus necesidades. Acciones como los Brazaletes de la Esperanza reflejan nuestros valores: empatía, compromiso y la convicción de que el deporte también debe ser un motor social capaz de acompañar y dar visibilidad a realidades tan duras como el cáncer».
Más allá de la pista, el club también se sumará a la difusión del mensaje a través de sus canales digitales, compartiendo contenidos de sensibilización que conecten con aficionados y ciudadanía. Una acción que refuerza la idea de que el cáncer es una realidad presente en todos los ámbitos de la sociedad y que su abordaje requiere implicación, empatía y compromiso colectivo.
Con su participación en los ‘Brazaletes de la Esperanza’, el Balonmano Caserío reafirma su compromiso social y su voluntad de utilizar el deporte como herramienta de concienciación y apoyo a causas que importan. Una muestra más de que el balonmano no solo se juega sino que también tiene valores y compromiso con la sociedad.
