
El conjunto ciudadrealeño busca puntuar en una de las pistas más complicadas de la categoría (domingo, 12.30 horas)
El Caserío inicia en Valladolid el último mes de un 2025 histórico. El año del ascenso a la Liga Asobal, una categoría en la que ahora desea consolidarse y que le está permitiendo medirse a grandes equipos. Superado el primer tercio de competición, la escuadra manchega está en el camino correcto hacia la permanencia. Con nueve puntos en 11 jornadas, el objetivo es ahora sumar lo máximo posible en los cuatro partidos que restan hasta el parón por el Mundial, que coincide con el final de la primera vuelta, para afrontar la segunda parte de la competición con mayor confianza y tranquilidad.
Cuatro partidos restan hasta Navidad, el primero de ellos este domingo (12.30 horas. Pabellón Huerta del Rey. Arbitraje de Murillo Castro y García Sánchez) en Valladolid, otra ciudad asociada a balonmano, independientemente de la denominación de sus clubes más representativos, igual que Ciudad Real.
Para este choque, en principio, el técnico del Caserío, Santi Urdiales, seguirá contando con las bajas de Carlos Ocaña y del portero griego Kostas Kotanidis. Además, es duda Jorge Romanillos, que en lo súltimos partidos ha tenido que forzar a pesar de estar lesionado en el dedo anular de su mano derecha. Con el egipcio Omar Sherif ya recuperado, el pivote alcarreño podría tener descanso para recuperarse bien.
El convincente triunfo ante Eón Alicante refrendó las buenas sensaciones mostradas en Logroño y ahora el siguiente objetivo es puntuar en la pista de un equipo de la zona alta de la tabla.
El Atlético Valladolid es sexto con 13 puntos y cuenta en sus filas con Álex Díaz, uno de los protagonistas del ascenso del Caserío a Liga Asobal, aunque el joven extemo será baja por una pubalgia. Es un bloque que combina juventud y veteranía y que Huerta del Rey se está mostrando muy sólido, pues ha ganado cuatro partidos y solamente ha perdido frente al Logroño.
«Valladolid en los últimos años viene estando muy arriba. Pisonero lleva ya tiempo de entrenador y es un conjunto que hace todo muy bien. En esta liga, un equipo que está arriba es porque hace las cosas muy bien. Es un conjunto con un estilo tradicional de Valladolid, con muchas líneas de pase, agresivo en defensa, rápido, alegre a la contra… Es un equipo muy coral, con muy buena portería y con jugadores de mucho nivel, pivotes muy altos…», analizó Santi Urdiales, entrenador del Caserío.
El preparador santanderino espera que la desahogada situación en la tabla no se traduzca en relajación y recuerda que «ya ganamos en Guadalajara, empatamos en Huesca, nos quedamos cerca en Logroño y la ilusión ahora es ir ahora a Valladolid a ser competitivos y puntuar».
