
Participan unos quinientos escolares guiados por las plantillas del Caserío masculino Asobal y Plata Femenino
“El balonmano incluye trabajo en equipo, coordinación, velocidad, fuerza y contacto, es un deporte muy completo”, describe el pivote José Andrés Torres, quien junto a sus compañeros del Caserío de la Liga Asobal y del equipo Plata Femenino difundieron esta mañana las potencialidades en cuanta a diversión y formación de esta disciplina deportiva que él, andaluz del barrio sevillano de Montequinto, lleva practicando desde los cuatro años.

“He crecido con este deporte que me encanta y me gustaría que también lo hicieran muchos otros chavales”. De ahí la importancia de que lo conozcan desde edades muy tempranas, comentó el 82 del equipo ciudarrealeño, al que se alistó en “el pimer año de Plata, hemos ido creciendo, ahora estamos en Asobal y ¿dónde está el techo?: aún no lo sabemos”, resume sobre las perspectivas del Caserío un pivote que tiene entre sus principales cualidades la anticipación y el dribling.

Cerca de medio millar de escolares disputaron partidos en cuatro campos de mini balonmano y participaron en juegos de puntería, con objetivos con puntuación donde colar la pelota, y circuitos de relevo con el balón de balonmano adaptado.
