Caserío tumba a Bidasoa en otra noche mágica

Giovagnola y una gran defensa fueron vitales para un triunfo histórico en el Quijote Arena

El encuentro entre el BM Caserío y el Bidasoa era uno de esos señalados en rojo en el calendario desde que se sorteó al principio de año; porque la visita del equipo vasco aseguraba una de esas noches grandes que tanto se deseaban en Ciudad Real.

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Jugar entre semana, lloviendo y con el frío típico de estos meses invernales han restado un poco de vida en los aledaños en la previa; sin embargo, las gradas han vuelto a poblarse, porque había ganas de balonmano en la capital provincial, después de más de un mes de espera.

El público ha llegado a cuentagotas, ocupando los asientos coloridos, casi en una contrarreloj de un partido que sin embargo, estaba dispuesto a no esperar a nadie.

Se presentó un inicio de partido igualadísimo, que vino marcado por la intensidad defensiva del BM Caserío, que supo atrincherarse sobre el perímetro de su área para impedir los disparos de un Bidasoa que no encontraba huecos.

Sacó buenas contras el equipo de Santi Urdiales que llevó la iniciativa anotadora durante los primeros compases, aprovechando mejor los espacios y muy concentrados en todo lo que propusieron, con los nuevos muy enchufados en el equipo, como si llevasen desde el inicio. Ni siquiera quedarse sin Omar durante dos minutos, le valió al equipo vasco para darle la vuelta al marcador.

Caserio - Bidasoa- Elena Rosa (1 de 1)-13
Merecida victoria del Caserío frente al Bidasoa / Elena Rosa

Llegó a ponerse dos arribas el conjunto ciudadrealeño, que coleccionó un alto porcentaje de acierto sobre la portería rival, lo que provocó la petición de tiempo muerto por parte de Álex Mozas para reestructurar su esquema de juego pasados los dos primeros parciales.

Al buen juego colectivo se sumó el acierto de Giovagnola que fue dejando paradas de las que ya acostumbra, levantando los puños al cielo, consciente de que ahí podía estar una de las claves para dar de nuevo uno de los campanazos que resuenan en la liga.

Llegó a tener el equipo culipardo hasta tres goles de ventaja que perdió en un cruce de golpes donde se fueron imponiendo los fallos en uno y otro lado de la pista, hasta llegar con el 10-11 a falta de diez minutos para el descanso.

Entraron los de Urdiales en una fase de indecisión que fue roto por Ángel Pérez con un lanzamiento de siete metros para mantener la ventaja.

Cuando restaban cinco para el final, solicitó el técnico ciudadrealeño tiempo muerto para afrontar la recta final de un primer tiempo donde sus jugadores brillaron sobre la pista azul del Quijote arena, consiguiendo un +2 antes del descanso que dejaba claro la intensidad y el trabajo bien hecho durante los primeros treinta minutos de juego.

Caserío - Bidasoa / Elena Rosa

Caserío muerde en defensa

La segunda mitad arrancó como finalizaron los primeros treinta minutos de juego, con un equipo local enchufadísimo, con un compromiso sobresaliente en el centro de la defensa que bloqueó el juego en ataque de un Bidasoa que se calentó y que cayó sobre las garras de los locales.

Fruto de los nervios, fue expulsado Dariel García que cometió una falta peligrosa en uno de los ataques de los ciudadrealeños, que Ángel Pérez castigo desde el punto de los siete metros.

Caserio - Bidasoa- Elena Rosa (1 de 1)-17
Omar Sherif, gana la posición frente a la defensa del Bidasoa / Elena Rosa

Mantuvieron los amarillos la renta de goles, con una ligera ventaja de tres goles que eran escasos frente a las sensaciones que se desprendía sobre la pista.

Javier Domingo en ataque y Giovagnola sobre la meta, fueron vitales en los primeros diez minutos de la segunda mitad en el que el equipo vasco se estaba viendo superado en todas las facetas del encuentro.

Sonaba Sweet Caroline en un pabellón donde las más de tres mil personas congregadas empezaban a creer en la victoria, llevando en volandas a los suyos que siguieron picando piedra, jugada tras jugada, castigando cuando correspondía.

La defesa del Caserío una de las claves del partido / Elena Rosa
La defesa del Caserío una de las claves del partido / Elena Rosa

Con trece minutos por jugarse, mandaba Caserío 28-22 en el marcador, momento en el que se solicitó tiempo muerto por parte de Bidasoa, que buscaba la reacción en un choque donde nunca encontraron el guion que necesitaban para llevarse la victoria de Ciudad Real.

Fueron cayendo los minutos y los de Urdiales fueron redondeando un encuentro perfecto, encontrando en su portería el cerrojo perfecto para culminar otra de las grandes gestas de la temporada. Con 30-24 en el electrónico y ocho minutos por disputarse, dio el técnico local oxígeno a sus jugadores, pidiendo tiempo muerto que no sentó bien a los suyos que regresaron a la pista cometiendo errores que castigaron los visitantes.

Aceleró Bidasoa sus ataques tratando de forzar la remontada. Tuvieron que hacerse fuerte en defensa los de Ciudad Real, que se arropó en su grada para solventar los peores momentos de todo el encuentro.

Pudieron aguantar gracias a la renta de goles cosechada durante el resto del choque, llegando al último minuto con 4 goles de diferencia que aseguraban la victoria que se concretó en un 33-30, de otra noche para la historia.

La afición manchega siempre cumple con el balonmano capitalino / Elena Rosa
La afición manchega siempre cumple con el balonmano capitalino / Elena Rosa