
El extremo del Valladolid, que está recuperándose de una pubalgia, fue uno de los protagonistas del ascenso del conjunto amarillo
Álex Díaz (2-8-2005. Antequera) fue uno de los jugadores que protagonizaron el ascenso del Caserío a la Liga Asobal. El extremo andaluz llegó a Ciudad Real con la temporada ya iniciada en sustitución de José Luis Castilla, procedente del Ademar León, y en abril se hizo oficial que esta campaña jugaría en el Atlético Valladolid, independientemente de si el Caserío lograba el ascenso, como así finalmente ocurrió.
Este domingo Álex Díaz volverá a reencontrarse con los que fueron sus compañeros y es que el Caserío disputará la jornada duodécima en la capital pucelana, aunque su participación no es segura. El jugador andaluz apura los plazos para reaparecer, ya que lleva un mes y medio de baja por una pubalgia, aunque por otro lado sabe que no puede precipitarse en su reaparición.
«El Caserío es un equipo que me lo dio todo, pocas veces se puede vivir un ascenso. De allí me llevé muchas experiencias», afirma el extremo, que en Valladolid también se siente muy contento y que no cierra las puertas a un posible regreso a Ciudad Real en un futuro.
En la capital manchega compartió piso con Víctor Morales, Sergio Casares y Adrián Trancón, con los que mantiene relación y con los que ya se ha intercambiado mensajes amistosos para ir ‘calentando’ el duelo, siempre de forma amistosa.
Aunque por diferencia en la clasificación el Valladolid es favorito, ya que marcha sexto con cuatro puntos más y juega en casa, Álex Díaz es prudente. «Va a ser un partido muy complicado, como todos los de esta liga. Estoy viendo muy bien al Caserío. Se ha adaptado rápidamente a la categoría y ha confeccionado una plantilla de garantías que nos va a dar mucha guerra. Están haciendo las cosas muy bien».
A la espera de recuperarse de su lesión, afirma que el objetivo del Valladolid es quedar lo más arriba posible y está convencido de las opciones de permanencia del conjunto manchego.
